Nuestro Inicio y Socios

United Way Dividendo por Colombia, gestó el Laboratorio Vivo como una iniciativa que buscaba incidiren la deserción escolar, a través de la exploración de nuevas formas de enseñar. Con el pilotoadelantado en una institución educativa de la ciudad de Medellín en el 2017, se identificó que esta
problemática se asociaba a factores como la motivación de los estudiantes por ir a la escuela y a las condiciones de violencia en la misma. Durante el pilotaje, como punto de partida se tomaron las narrativas de los estudiantes, identificando sus intereses y sus talentos, de manera que se direccionaran los espacios académicos para que estos fueran más autónomos y permitiera a los docentes tomar decisiones en tiempo real.

Se probaron metodologías disruptivas, se experimentaron otras formas de enseñar y aprender, además de adelantar ejercicios de medición como el mapeo del contexto y reconocimiento de elementos ambientales, lo que hizo que los docentes cambiaran su esencia pedagógica, trabajando sobre contenidos más relevantes, útiles y cercanos a los estudiantes. En el contexto de la disrupción e innovación, se dice que los profes son resistentes al cambio y no son capaces de enfrentar los desafíos del siglo XXI, pero los docentes que participaron en laboratorio Vivo, son personas que buscan transformar sus prácticas, tiene ganas de aprender, de compartir y de divertirse enseñando.

Las experiencias del Laboratorio Vivo le muestran a los actores educativos, cómo la escuela se puede transformar cuando está es sensible a los elementos que motivan a los niños y jóvenes, haciendo rutas de formación más pertinentes a las necesidades y a las expectativas de estos en el contexto de la ciudad. A partir de esta experiencia, se definen cinco principios que estructuran el enfoque

metodológico del Laboratorio Vivo para la construcción de soluciones a los problemas de la escuela y así disminuir la deserción escolar. Estos principios son:

Principio 1. La escuela debe adaptarse a los intereses de los jóvenes para aumentar su motivación.
Principio 2. La escuela debe ser flexible para responder a las expectativas de cada uno de sus actores.
Principio 3. Una escuela basada en el respeto, la cordialidad y la cooperación, mejora la convivencia y la inclusión.
Principio 4. Generar conciencia en la sociedad sobre cómo las necesidades de los jóvenes inciden en la motivación de estos para permanecer en el sistema.
Principio 5. Conectar la escuela con la realidad de la ciudad, fomentando la permanencia escolar.

Con base en estos principios, el Laboratorio Vivo retoma lo planteado por la UNESCO (2000), en donde Batley plantea “La posibilidad de aprender pasa por comprender los problemas de forma nueva y distinta. Se trata de romper con una forma de identificar y de entender los problemas para posicionarse con otras fortalezas para su resolución”. Las escuelas han manifestado que
están sobre diagnosticadas con las problemáticas que tienen, y si la pregunta es el eje posibilitador de transformación, el qué está claro, el reto es definir el cómo se actúa sobre estas situaciones con mayor eficacia.

Nuestros Socios

Unidos estamos comprometidos desde el sector público y provado para lograr desarrollar capacidades en los docentes y lograr construir soluciones a los problemas de la escuela.

Esta es una iniciativa de: